martes, 29 de agosto de 2017

Tal Vez Algún Día

Este corazón no calla,
No deja de palpitar,
Mi mente no deja de pensarte…
Callo este sentimiento sólo para no tenerte aquí|
¿Pero cómo será posible apartarte de mí?
Si con tu esencia y con tu aroma impregnaste mi alma.
Todas las noches, sé que tu recuerdo me acecha,
Cada vez es más difícil alejarme de ti.
Pues sé que eres la estrella inalcanzable,
Que alguna vez me atreví a soñar,
A pensar que podría estar contigo,
Que podrías darme tu abrigo
Y que seríamos felices juntos.
Pero ¿cómo podré olvidar?
¿Cómo podré ocultar este sentimiento
Y este pensar tan grande?
Enséñame,
Enséñame a amarte sin tenerte
O déjame estar aunque sea una vez,
Contigo, a tu lado…
Y pensar que cada vez,
La esperanza de tenerte se va haciendo más débil,
Pero mis ganas y mi deseo de adorarte
Se van haciendo cada vez más grandes.
Mi cuerpo y mi alma
No soportan este encierro,
Este sufrimiento de no tenerte aquí conmigo.
Sólo sueño y fantaseo con tu regreso.
Pero tú, no demuestras nada,
No volteas tu mirada hacia mi persona…
Me voy haciendo cada vez más pequeña
En esta espera,
En tu eterna ausencia…
Es la desolación mi única amiga,
Pues mientras te espero
Mientras aguardo tu regreso,
No sé si pueda soportarlo….
Prefiero renunciar,
Abandonar este cuerpo que te espera…
Y estrechar este olvido;
Mientras la lluvia borra tu recuerdo de mi espíritu
Sueño con volver a estar contigo|| 

Melodía de Aquello

En la lejanía, en la distancia
Escucho tu voz llamando,
Rogando por mí
Por mi retorno
Eres eso que sueño todas las noches
Desde aquella última vez,
Que nos vimos ..
Es tu abrigo el que me falta,
Son tus besos, tu mirada en la distancia,
Aquello que penetra en mi alma
Que perfora mi ser. Mis entrañas.
Es aquello que te llama, que me hace estar contigo
Buscar tu abrigo
El querer que seas mi refugio.
Es mi amigo el olvido, pues en la noche callada,
Aún te recuerdo.
Como si todavía te estuviera viendo, escuchando,
Tocando.
Eres la melodía que escucho al despertar cada mañana.
Eres por lo que rezo todos los días,
Pidiéndole a Dios que me deje ver otra vez tu sonrisa.
Eres el sol que alumbra mi camino todas las noches.
Y en la madrugada, despierto de mi sueño,
Y duermo para volverte a ver.
Para tenerte a mi lado una vez más,
Aunque sea sólo una.
Eres lo que más me duele cada vez que respiro,
Estás en mí.
Eres como un brote que floreció dentro de mi alma,
Y así te quise, así te quiero por siempre.
Porque cuando entrelazo mis manos
Sé que te estoy tocando a ti.
Eres aquello que no me falta,
Porque siempre te llevo conmigo.
Aquí, por dentro.
Te llevo cuando paseo por las calles
Eres mi forma de caminar,
Mi aliento, mi manera de hablar y mi voz.
Eres mi todo,
Y mi cuerpo es tu refugio. 

Anhelo

En la noche callada, lloro
Recordando todos esos momentos
Que pasé contigo.
Eres tú, mi eterno abrigo,
Mi amigo del alma.
El amante de este cuerpo
Que aún te pertenece,
A pesar de los años
Y a pesar de tu olvido.
Sin embargo, a mi lado
Aquí te espero
Para siempre
Te necesito.
Ángel durmiente.
Oh, vamos, sé paciente,
Amado mío.
Ahora espera tú
Por mi regreso.
Anhélame, necesita de mí
No me dejes sola,
Eres mi vida.
Las rosas del jardín
Se marchitan,
Y tú aun no llegas
Ellas también te necesitan.
Mi corazón está frío
Pues aún te espera
Aclama verte.
Y este día suspira,
Ansía el momento
De tu regreso. 

Te Espero

¿Cuándo volveré a verte?
En medio de la noche,
En mi insomnio
Quisiera tenerte aquí conmigo
A mi lado, para siempre…
Pienso
¿Cuándo volverás a verme?
A tenerme entre tus brazos,
Acostada, en tu almohada
Contigo siendo mi abrigo
¿Cuándo volveré a tenerte?
Así como eres
Infinito, inalcanzable
Tan lleno de todo lo que a mí me falta
Tan jovial,
Tan hermoso como siempre
Y ahora, cada noche
Siempre, siempre me preguntaré
¿Cuándo volverás a quererme?
¿Cuándo me dejarás verte?
Y tenerte aquí conmigo
Siendo mi refugio
Mi amor todos los días
Que pudieras otra vez, darme todo eso
Eso que me prometiste
Ahora sólo me duele
Me duele tu ausencia
Son tus besos que me faltan,
Estas noches son tan frías..
Sin tu cuerpo
Vivo en un eterno invierno
Una neblina invade mi ventana
Desde la que observo
Hoy, y todos los días
Esa calle por la que paseamos tantas veces
Pero aquí sigo, aquí te espero
Como siempre
Pues quizás algún día
Mis ojos vuelvan a verte 

Tu Recuerdo

Qué hermoso es olvidar las ruinas del pasado,
Dejar atrás esos recuerdos del ayer
Que tanto le pesaban a mi alma.
.
.
Y a pesar de que olvidar no es fácil,
Sobre todo, olvidarte a ti.
Ahora que me siento más fuerte, decidí
Dejar atrás todo lo que sentía por ti.
Aún siento que no puedo, sentí que era inútil
Algo imposible para mí, un esfuerzo en vano.
Me siento sin ganas, mi alma te llama
Clama tu presencia, que siempre ocultaste.
Tan sólo has sido un sueño hermoso para mí, con tu belleza
Con tu presencia varonil, tu sonrisa amigable y tu actitud tan servil.
Y eso sigues siendo, un sueño, que sólo vive en mí.
Todas las noches de mi vida eres eso, eres mi vida,
Mientras te veo, mientras te tengo aquí
Aquí te guardo, tu recuerdo, siempre en mí.
.
Mientras me destruyes, te llevo por dentro, te llevo en mí
Guardo tu recuerdo, disfruto sufrir, soy feliz así.
Ahora todas las noches, me invitas a dormir, a soñar contigo,
Con tu recuerdo.
“Buenas noches” te escucho decir,
Cierro los ojos y logro dormir, logro soñar contigo,
Con tu presencia, inhalo tu esencia,
Mientras tú, te llevas la mía.
La guardas, te quedas con ella,
Ahora no existo, sólo vivo en ti.
Me llevas contigo, sólo existo en ti.
Ahora yo soy un recuerdo, existo contigo,
Soy parte de tu esencia, de tu forma de caminar,
De tu manera de tratar a los demás.
.
Eso fui, esto soy ahora junto a ti,
Ya no soy yo misma, ya no vivo en mí,
Mi cuerpo es totalmente tuyo, ahora te pertenece
Completamente así. 

La Espuma de la Risa

Desaparece,
Es un recuerdo,
Es la noche callada, escucho su voz
Y en la oscuridad, los sonidos del alma.
Es una tormenta que se avecina.
Llueve. Se comienzan a mojar los zapatos.
Corro, escapo de esos recuerdos.

Ante la luz de la luna, se vislumbran ciertos animales,
Arrastrándose, reptando las paredes mohosas y frías.
De pronto, el cielo oscurece,
Caen piedras preciosas,
Llegan a mis manos,
Las llenan de tristeza, banalidades.

La noche sigue su curso,
Abandona un cuerpo inerte, seco,
Que nunca estuvo vivo,
Sólo escuchaba.

La Noche que Nunca Olvido, La Noche de tu Recuerdo

Como la noche en que nos conocimos
Es un recuerdo, que nunca olvido
Tu bello rostro iluminaba más que la luna
Las flores del parque
Ah, ese aroma, ese sentimiento tan especial
Lo recuerdo bien
Esa noche, callada, en silencio
Le pedí a las estrellas que me dejaran amarte más que a nadie
Más que nunca, más allá de la vida y la muerte
Ah, lo recuerdo bien
El color de tus ojos
Y tu esencia impregnada en mi aroma
Imborrable, inolvidable
Sigues siendo ese algo que siempre va conmigo
Tus manos, tus labios
El calor de tu cuerpo al lado mío
Ah, lo recuerdo bien
Esas noches, esos días
Estos labios míos que pronunciaban tu nombre
Ven, ven conmigo
Amor sin nombre
Noche de estrellas calladas
Lunas que encienden y apagan
Ah, te recuerdo bien
¿O es que sólo fuiste amable conmigo?
No lo sé
Pero en el silencio te olvido
Te busco
Tu rostro contra el mío
Un millar de azucenas, de olivos
De olvidos
Te olvido
Llega la noche
Ah, ya no puedo recordarte, ya no más
Eres sólo esencia
Ya no eres mi delirio
Ya no eres mi desvelo
Ahora, ahora sólo muero
Muero, reencarno, vivo
Lloro…
Habito por dentro, en mi interior descubro
Callo, escucho, susurro
Ah, ya no recuerdo esa otra vida
Vivo, vivo la propia, la mía
La que construí, la que pagué con millones
Ahora, sola
Ahora sólo vivo, ahora sólo el vacío
Callo, escucho, disfruto
Vivo
Lo mío
Mi amor
Ah, aprendí a vivir dentro de mi propio destino

El Último Día que te Vi

El último día que te vi
Ahora, ahora parece tan lejano
Tan lejano
Tan lejos de mí
Se me fue de las manos
El quererte
Se me hizo costumbre
El amarte, el tocarte
Una cosa de todos los días
Pero ahora, ahora que estás tan lejos
Ya no estás, ya no estás conmigo
Necesité de tu abrigo
Pero ya no estás más conmigo
Ya no, ya no más
No otro día, no otra noche
Necesito olvidarte
Necesito callarme
Esto que siento, esto que sentí siempre

La Primavera de la Adolescencia

Personas reunidas en todos lados, en diversas partes
Los árboles de cerezo floreciendo
Gente callada, voces ausentes
Miradas en devenir, llegando de todos lados
Tu mirada y la mía
Suave susurro, un colapso
Caricias lozanas, en sincronía
Corazones al aire, sentimientos llevaderos

Me encuentro sentada y observo
La gente pasando, tomándose de las manos
Sus caras sonrojadas, calentando el corazón de sus parejas
Familias con niños felices
Arcoíris de colores distantes sin embargo presentes
Globos floreados que se elevan en un cielo tornasol
El verde pasto te llama

Recostando tu cabeza en él, sientes el retorno de la tierna infancia
Amorosos corazones, revoloteo de mariposas
Voces calladas, deseo palpitante
Jugoso manjar viviente, en un horizonte que se ve distante

Pero que podemos tocar con las manos 

La Esperanza de Perderte Algún Día

No.
No puedo escucharte,
No,
No sólo al mundo,
No sólo tu voz.
No puedo distinguir mis pensamientos,
Estos pesares.
Que llenan, el caudal de locura.
No siento mi cuerpo, no siento el tuyo junto al mío.
No puedo ver tu mirada.
Esos ojos, que hasta palpitaban.
Esas veces, en las que bailaban.
Ese aroma, tu recuerdo, tu cabello…

Ahora, sentada en el silencio; me recuesto
En el imaginario, de un sueño., pero es, tan, tan vívido.
Aún puedo sentirte. Ese abrazo, esas manos. Cuántas caricias…

Y por las noches. Callada, en la ausencia, vivo.
Pero muero por dentro,
Exploto.
En la soledad, en tu ausencia. Muero.

Esta distancia, estos besos que imagino, pero,
Que al despertar ya no son nada, nada.

Nada de caricias, nada de sol.
Me falta tu llanto; tu sombra…
Huyo de tu presencia para recordarte.

Estas ganas, estas ganas insaciables
Que destrozan por dentro,
Mi alma, mi esencia.
¿Y el deseo? El deseo aún no se ha ido,
Me ha dicho que no piensa marcharse,
Que se ha vuelto una parte imborrable de mí.

Cada mañana, al despertar, al dejarte ir,
Ya no te siento, pienso, soy cobarde, tal vez hoy acabe.
Pero al acostarme, ahí estás,

Esperando por mí. 

Sueños Bajo la Aurora

Cuando no estás a mi lado
Siento que puedo perderte
Ya no puedo ni besarte
Mi mente es un desierto helado

Es la rosa que has besado
Un deseo ilícito
Una muerte cercana
Llana devastación de mis horizontes

Cerrojos en las manos
El clarear de la mañana
Una nube sin resortes
 Y besos ensortijados

Claro, húmedo
Ya nada importa
Teletransporta tu figura hacia mí

Una montaña de nieve
Un ave sin alas
Dame lo que quiero
Muéstrame lo que necesito

Sabes que sin ti no soy nada
Sólo una gota de agua

Muestra lo que la lluvia nunca me ha dado
El albatros volando
Y las luciérnagas nocturnas

Un ser, una chica
Todo lo que necesitas
Un solo punto, una figura
Una  aurora que  florea

Estrellas bajo el horizonte
La luna te llama
Mi corazón lo hace

Cabalga bajo un desierto helado
De mí te has alejado
Vuelve, pues bajo el valle de los ecos
Tú…
Yo…

El infinito es nuestro